La pequeña de los pies descalzos. El sueño de Esva. Parte I.

Bienvenid@ una semana más. Hoy comenzamos un nuevo capitulo “Es sueño de Esva”. Vamos a ver con qué nos sorprende y qué podemos aprender de ella. Mientras tanto , te invito a que sueñes. Planifica tus sueños y ve a por ellos con la misma intensidad que disfrutas de tu vida. Recuerda, tus sueños son el motor de tu día a día, lo que te impulsa a levantarte y continuar siempre hacia adelante, aprendiendo de tus experiencias pasadas. Disfruta de estos últimos días del año y … sueña…..

  • “¿Estás bien?- preguntó Juel.
  • Sí.- respondió un poco aturdida.
  • Respira profundamente y te sentirás mejor.
  • De acuerdo.
  • Pero no nos dejes sin oxigeno!.- comentaba Prinlu con sorna.
  • Vaya, lo que me han dicho! ¿Será verdad que ese es mi Plan de vida?
  • Sí, solo te falta saber cuál es tu misión.

  • Sosiega un poco!..- decía agobiada.- Antes de continuar quiero apuntar el significado de las llamas para contárselo a mamá.
  • De acuerdo Esva. Te esperamos. Esto es algo que vas a divulgar antes de lo que piensas.

Mientras Esva estaba concentrada en transcribir todo lo acontecido, no prestó oídos a las palabras de su amigo. Como era demasiada información para recordar, decidió apuntar las palabras claves. Confiaba en que la ayudarían a recordar toda la experiencia en la Gran Mansión.

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  • Ya está Juel, ¿Qué te parece?.- dijo mostrándole la página.- ¿lo he resumido Bien?
  • A ver.- comento el niño mientras leía.- Está perfecto. ¿Te parece que salgamos ya de aquí?
  • Estoy un poco….- decía Esva buscando la palabra.- Necesito reposar un poco… No sé porque pero… lo necesito.
  • De acuerdo. Te voy a llevar a otro lugar y allí podrás “descansar”.
  • No sé qué ha pasado, estaba tan bien y ahora me encuentro cansada.- comentaba a Prinlu.
  • No te apures, cuando reposes lo entenderás.
  • ¿Entender?, ¿todavía más cosas?… Bobadas!- protestaba la pequeña.- ¿No crees que ya tengo suficiente? ¿Para qué tanta información? ¿Para qué sirve aprender tantas cosas, si hay tantas personas que según mi mami, saben tanto y están sin trabajo? ¿Acaso yo seré una de esas personas sin empleo?
  • Nunca es suficiente.. El conocimiento y la sabiduría te ofrecen oportunidades en la vida. Sabrás verlas y aprovecharlas.- contestaba con cariño Prinlu.
  • A veces pienso que tu “sesera”, si es que tienes, no está bien atornillada.- se quejaba la niña.
  • ¿Y esas palabras?- Decía Prinlu.
  • Las escuché a mi vecina el otro día. Perdón.- decía Esva avergonzada.
  • Estás cansada, lo sé.
  • Sí, va a ser eso.

A pesar del cansancio, continuaban su viaje hacia otro lugar muy especial para Juel. El tiempo, ahora sí, se iba terminando y quería hacer bien su labor. Detrás de él, Esva caminaba destartalada debido a su cansancio, deseando llegar para recostarse solo un poco. Parecía que cada paso que daba, intensificaban su malestar. Su sensación era parecida a cuando empezaba a invadirle el sueño y no podía dormirse porque estaba en el cole.

  • ¿Falta mucho?- preguntó con desgana arrastrando cual pesas sus pies.
  • No, casi hemos llegado.
  • Y ¿si me quedo aquí mismo?
  • Ya falta poco… mejor dicho, ya hemos llegado Esva, ¿lo ves?

Ante los niños había una gran burbuja transparente. Estaba rodeada de bellos seres alados que desprendían luz. En su interior, se apreciaba un edifico cuyas paredes estaban formadas por delgadas columnas de un material parecido al marfil. Si te fijabas un poco más, podías ver…. Libros.

  • ¿Qué es este lugar?- preguntó Esva con sorpresa.
  • Es la Biblioteca.
  • Y… ¿esas luces?
  • Son las “Sophiess”, Cuidadoras de la luz y de la sabiduría. Pertenecen a la familia de las hadas y de los ángeles.
  • No lo entiendo, ¿por qué no están dentro si son “cuidadoras”?
  • Aquí el concepto es diferente. Ellas cuidan de mantener la energía de luz que transmiten y generan la sabiduría de todos los tiempos procedentes de los libros.
  • Y eso ¿cómo se hace?
  • Una vez que lees un libro, se renueva su energía y su sabiduría revive… Ellas captan esa energía con sus manos y la duplican alrededor de la Biblioteca. Nosotros pensamos que en la intención de conocer y saber, hay energía de amor.
  • Vaaaya! Entonces, cuando yo leo un libro… sale de él, ¿amor?
  • Je, je algo parecido. Al pronunciar de nuevo cada una de las palabras que el autor escribió, la revives a él y a la situación, a su trabajo, a su esfuerzo y a su interés por divulgar su conocimiento. Haces un homenaje a su obra y al él… Eso es energía de amor.
  • Caramba!!! Nunca lo hubiera visto así.- respondía pensativa.
  • ¿Te apetece entrar?
  • Claro! Pero quiero reposar.
  • Dentro lo vas a poder hacer.
  • Pero, ¿donde está la puerta?… si es una burbuja!
  • No tengas miedo.

El niño tomó su mano y cogiendo su medallón se abrió un círculo en la esfera, adentrándose.

  • Vaya chulada de puerta! ¿El medallón es la llave?.- preguntó.
  • Junto con tu intención de búsqueda y aprendizaje.

Y mi medallón! Bueno ahora estoy cansada, después me lo dices.- susurraba la pequeña bostezando.

  • Vamos Juel, que se va a caer!.- comentaba Coluna.- Se lo tienes que decir.
  • Lo sé.

Avanzaban rápido por el interior de la Biblioteca. No había paredes, sino columnas con miles de libros bien ordenados. Alrededor del núcleo central, justo en el centro de la sala, había un diván de forma indeterminada. Alumbrado desde la cúspide por los destellos que brotaban de las manos de las luces blancas.

  • Esva, túmbate aquí y descansa un poco.- decía el niño llevándola hasta el diván.
  • Recuerda, la Biblioteca es el tesoro de los remedios del alma. Donde te puedes curar de la ignorancia, que es la más peligrosa de las enfermedades y muy a menudo, el origen de todas las demás.
  • Bueno yo prefiero recordar, lo que me dice mi mamá que “los límites de la diversión, siempre los pone la imaginación”.
  • Vamos Coluna, dejémosla descansar. Éste sueño, es el más importante de su vida.- decía Juel alejándose.
  • Tenias que haberle dicho que era normal sentir cansancio después de la descarga de energía en la Morada de los Siete.- regañaba Coluna.
  • Quizás si… Pero a veces es mejor no decir todo, para no estar prevenida y no desarrollar la susceptibilidad. Creo que es preferible experimentarlo para incrementar la capacidad de adaptación. Ahora es su momento. Mira que preciosidad Coluna.

Los dos se retiraban con sigilo mientras Esva y Prinlu permanecías bajo el influjo.de la luz. Mientras, contemplaban con brillo en los ojos la fabulosa y extraordinaria escena. El diván de la niña, se elevaba lánguidamente hacia la cúpula. Una caprichosa lluvia de chipitas blancas y dorabas caían suavemente sobre ella, formando un tubo de luz a su alrededor, envolviéndola en un corto pero sabio y revelador sueño. Esta lluvia mágica, procedía de las manos de las Sophiess. Tenían el poder de ayudarte a descubrir a través de tu sueño, cuál era tu Propósito Espiritual.

Ahora solo había que esperar a su despertar.”

(Continuará)…

(te invito a visitar mi “mundo diferente” en  http://www.esthervaras.com)

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