La pequeña de los pies descalzos. El Poblado. Parte VI.

Saludos de nuevo, amigos y amigas.

Tras un inciso para compartir con vosotros la entrevista del canal de difusión Efecto Buterfly desde Argentina, por mi libro “Sobrevive al Duelo”, que espero os sea útil, si la habéis visto… y si no, ¿a qué esperas?… Continuamos con Esva y Juel. Ambos se habían internado en el Poblado y estaban observando la diversidad de los Klannes y su aspecto intrigante, dependiendo de sus capacidades emocionales desarrolladas…o no… Esva, mantiene una interesante conversación con Prinlu…

“Lo oyes?.. Tu  cuerpo te está hablando...

  • Te comenté que estoy directamente relacionada con tu crecimiento interior. Cuanto más practiques y te concentres en lo que siente tu cuerpo, más cerca estarás de mí.- comentó Prinlu.
  • Eso es muy difícil… ¡no puedo estar a todo!!.- se quejó la niña- Es mucha información para mí.
  • No te apures pequeña, nosotros te vamos a ayudar. Pero recuerda, que tu cuerpo es como un Templo. Almacena y retiene gran cantidad de información, sabiduría, y conocimiento en cada aspecto de ti misma y de tu experiencia en tu mundo durante toda la vida.
  • Ya…. Parece tan fácil…. Pero es un poco complicado… Toda la vida es mucho tiempo.
  • Si practicas, como te he comentado cada día, con un poco de paciencia, vas a ver un cambio en tu actitud en tu interior, que te ayudará a abrir tu corazón y tu mente. Para ello, sólo tienes que estar dispuesta a identificar viejas creencias, opiniones, y cambiarlos por otras nuevas. La mente humana está preparada para aprender y formar sus propias experiencias basadas en lo que tú misma ordenes.

  • ¿Creencias? ¿te refieres al Credo de la religión?…Creo que me he perdido otra vez…. No entiendo nada, soy pequeña para esto…
  • A ver cómo te lo explico…-decía Prinlu haciéndose un poco más brillante y nítida.- puedes conseguir en tu vida lo que tú desees de corazón, como hemos practicado antes con la ayuda, de los seres celestiales, pero antes tendrás que sentir si mereces lo que deseas…. por ejemplo, dime algo que quieras.
  • Pero eso ya te lo he dicho.
  • Vamos a poner otro ejemplo…
  • Vale… Que mis papás me quieran muchisísímo… y tener más amigos.
  • De acuerdo, lo primero que tendrás que ver es si tú te “gustas” como eres, con tus virtudes y con tu mal humor. A continuación, tendrás que percibir si realmente eres digna de ese amor que pides a tus mayores. Si puedes dejar de criticarte, de juzgarte. Si en algún momento dudas del valor que tienes, si sólo quieres agradar a los demás y ocultas como eres en realidad con el fin de ser aceptada por el resto. Llegará un momento que creas que tienes que comportarte como ellos quieren, no como tú te sientes….- comentó Prinlu.
  • Ahhhhh… ya…yo sí me gusto, y mis papas sí me quieren… creo…
  • Seguro que sí.- respondió Prinlu ante un puchero que asomaba en el rostro de la pequeña.-
  • Pero si estás segura, ¿porqué estas a punto de llorar? ¿Qué pensamiento cruza por tu mente?
  • Que sería terrible que no me quisieran y me abandonaran.
  • A eso me refiero!. Pero si tú te aceptas y siempre te muestras tal y como eres, ellos van a reconocer de alguna forma tu valentía al permitirles que te conozcan. Si te muestras como ellos desean, llegará un momento que te sientas incómoda contigo misma y con el mundo que has creado, ya que era falso.
  • Lo intentare.. – decía secándose las lágrimas
  • Recuerda, Esva si te conviertes en lo que los demás esperan, es fácil que te transformes en una persona similar al klann de los Camaleones. Son muy comunes, seguro que conoces a muchos en tu mundo. Dependiendo de los intereses comunes del klann, adoptan las ideas de sus contrincantes para conseguir su objetivo, acompañados de rasgos físicos, como puede ser la forma de caminar, de desenvolverse, de vestir, incluso de los gustos a la hora de alimentarse o de relacionarse con los demás habitantes… O del klann de los Mudes, que solo viven para satisfacer los deseos de los miembros del grupo y no sentirse rechazados. Son sumamente perceptivos y sensibles. Los reconocerás por su piel suave y grandes ojos, orejas y boca. Forman una gran colonia y como actividad secundaria tienen el pensar. Son deseos errantes.
  • Cielos!!, yo no quiero eso, no?- comentó la pequeña.- Entonces, tengo que aceptarme y saber muy bien siempre lo que quiero… y ¿sentirlo?.-
  • Sí, y luego ir a por ello! Así las cosas son más sencillas.- Decia Prinlu con energía.
  • Pero y si no lo sé… ¿me transformo en una duda andante, con una gran cabeza en forma de interrogación?
  • Je,je, no, eso no funciona así pequeña. Tienes tiempo de contestar a tus propias preguntas a lo largo de tu vida… Ten paciencia, no siempre vienen las respuestas cuando queremos, sino cuando estamos preparados para escucharlas. Por ahora sólo aprende a ver una realidad diferente a la que conoces. Eso te ayudará.
  • ¿Cómo me va a ayudar Prinlu?, ¿ver una realidad diferente? Si yo miro a ese árbol, y es un árbol… ¿no?.- decía dudosa.
  • Esva, estás por aquí!!.- se oyó a lo lejos la voz de Juel.- Ven, quiero mostrarte más cosas.
  • Paciencia pequeña, lo sabrás a su tiempo.- contestó Prinlu

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La Piedra

La niña caminaba hacia el encuentro de Juel al tiempo que cavilaba sobre la conversación con su inseparable Prinlu. A medida que pasaban las experiencias juntas se hacía más y más nítida. Pero ella seguía esperando la respuesta.

  • Siéntate a mi lado en esta piedra tan especial. Desde aquí te voy a seguir presentando a algunos de los klannes.

Esva se acercó y se acomodó en la templada piedra, de aspecto redondeado de unos dos metros de diámetro y de color rosáceo. Su apariencia desgastada por el uso, transmitía cierto bienestar y paz. A sus ojos era majestuosa. Se podía respirar tranquilidad, paz y armonía. Se preguntaba si ese equilibrio tendría olor y sabor…. Como todo era tan mágico, quizás sabría a fresa o a mora, sus sabores favoritos. Mientras estaba inmersa en sus pensamientos tratando de escuchar la respuesta a la pregunta anteriormente realizada, pasó a su lado un habitante y saludó a Juel. Se sobresaltó.

  • Cielos! Que feíto es!.- comento la chiquilla nerviosa ante semejante visión.
  • Pertenece al klann de los Inquietantes. Como ves tiene la boca muy pequeña, ya que apenas la utilizan. Ojos redondos, porque tienen la virtud de quedarse en blanco cuando quieren desconectar de la realidad que en ese momento están viviendo. Es difícil saber su reacción ante cualquier situación. Pero todavía son más feítos los del klann de los Malbich. Son los gamberrillos del Nuevo Mundo. Verás que sus ojos son opacos sin brillo, y su frente está llena de arrugas fruto de sus continuas luchas y pesquisas para tratar de averiguar qué piensa el resto de habitantes. Son más bajitos de lo habitual, miden alrededor de metro y veinte centímetros. Su delgadez les ayudan a escabullirse de los que consideran enemigos… pero tienen un punto débil. Si lo encuentras tendrás un amigo fiel para toda tu vida.
  • Gracias, prefiero no toparme con ellos, estos ya son muy desagradables de mirar.- comentaba la niña – Seguro que si los miro mucho, tengo pesadillas por la noche… y me da miedo.
  • ¿Estás cómoda aquí?
  • Sí…. Me gusta el calorcito que desprende la piedra…. Me siento cómoda, igual que en mi sillita en casa. Estoy a gusto, no sé por qué, a pesar de esos “señores” que he visto… no me asusto, no tengo miedo…. me siento… como cuando mamá me abraza y me da besos… mientras saboreo un caramelo violeta que me ha traído.
  • Ese es el sabor del equilibrio, de la salud y de la paz, que antes te preguntabas Esva. Disfrútalo. Esta mágica piedra te ayuda a mantener tu espíritu en armonía con la naturaleza, y percibir lo que ve tu corazón.
  • Vaya! Entonces dices que la paz y la salud saben a caramelo de violeta….
  • Si lo deseas, así será.- concluyó Juel.

La tarde transcurría lentamente mientras continuaban contemplando el maravilloso paisaje vestido de colores dulces y templados, que se extendían ante sus ojos. Parecía no existir el horizonte… Era maravilloso!!. Esva, pensaba en la posibilidad de considerar a partir de ahora, la salud, como la armonía que existía en cada ser humano en la relación con la Naturaleza, aderezada con un dulce sabor a violeta, ¿por qué no?

El olor a aromas diversos, colores vario-pintos, animales que planeaban aligerados por la brisa de un lugar a otro, el susurro de los árboles del bosque comentando sus secretos. Por un momento el tiempo se había interrumpido. Ahora disfrutaban de este presente. El tiempo se había congelado. Permanecían en el silencio de la totalidad. Ésta, era la magia de la Piedra.”

…. (Continuará)…(te invito a visitar mi “mundo diferente” en esthervaras.com)

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2 comentarios

Archivado bajo amor, cambio, coaching, crecimiento, crisis. autoayuda, destino, elección, emoción enamorarse, espiritualidad, Libros, oportunidad, psicologia, psicosomática, psicoterapia, psicoterapia., Reflexiones, relaciones de pareja, sabiduria, silencio, soledad, terapia

2 Respuestas a “La pequeña de los pies descalzos. El Poblado. Parte VI.

  1. El tiempo se congela al leer e imaginar contigo y tus personajes….voy por un caramelo violeta y sigo leyendo… 😉

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