La pequeña de los pies descalzos. Un mundo … diferente. Parte VII

  Bienvenidos de nuevo! ¿te resultó interesante la clase anterior? Si es así, te invito a que prestes atención a la conversación entre Esva y sus amigos… quizás deberíamos de hacerles caso y reflexionar sobre lo que realmente deseamos en nuestro día a día. Estás preparado…… y ¿tú qué deseas?

“Deseo….

Mientras Juel se mezclaba entre la fastuosa maleza del bosque, Esva reflexionaba sobre la posible diferencia entre los relojes y el tiempo.

-¿No es lo mismo?- pensó.- ¿Por qué todo el mundo mira el reloj y de pronto acelera su caminar? Quizás no tiene tiempo…. ¿Se agotará el tiempo? Seguramente sí. Quizás tengamos todos un reloj interno, como un reloj de arena de esos que he visto en las pelis que marca nuestro tiempo…. Quizás unos lo tengan más acelerado que otros… cielos, que misterio! ¿De qué dependerá?

Toda su atención estaba en no perder de vista a su veloz amigo. Percibía que aquel lugar era muy especial. Desearía tener más tiempo, o saber ir más despacio para saborear el carrusel de emociones que sentía al pasear en este bosque tan vivo. Su frondosidad no le permitía ver la grandiosidad indescriptible de la belleza del lugar donde se hallaba. Sólo necesitaba tomar, eso que le habían dicho….” Perspectiva”. 

  • No te preocupes, vas a ver cumplido tu deseo.- oyó de pronto en su cabeza.
  • ¿Pero quién…? Prinlu!, no hagas eso, que me has dado un buen susto.- dijo Esva dirigiéndose a su pequeña y juguetona luz.
  • Perdón….
  • ¿Por qué dices eso?
  • Porque lo deseas de corazón.
  • Pero no siempre que quiero algo lo obtengo, o por lo menos eso es lo que dice mi papá, que no se puede tener todo.
  • Je, je.- eso es lo que os habéis decidido creer algunos humanos, pero no siempre es así, y menos en este Mundo.- replicó divertida e intrigante Prinlu.
  • ¿Por qué lo dices?-
  • Tú no has aprendido en tus clases de religión, porque todavía estudiáis religión ¿no?, o ¿ya no?… bueno no lo sé, pero Feribuam dice que es importante “Pedir”, nos dijo “…y todo aquello que pidáis en mi nombre, eso haré…. Pero no olvides que por tu palabra serás justificado, y por tu palabra serás condenado… o, te daré la tierra que ves”…- ¿nunca lo has oído?
  • Algo me han comentado mis papás porque leemos en casa una versión de la Biblia… o ¿es un libro chino?.
  • Feribuam para los habitantes de esta Tierra, es como para ti tu Dios, como te dije. Nos ha enseñado, que la vida es construida con sueños, con deseos, y realizada con amor.
  • Pero, ¿qué tiene que ver esto con mi deseo?
  • Porque estas en el Bosque llamado “Lo que tu desees. Es el corazón de cada persona, el que va a bautizar con un nombre al lugar. Aquí tienes la posibilidad de ver cumplidos tus deseos… Pero recuerda, elige bien tus pensamientos- explicó la pequeña y nítida lucecita.
  • Cielos, que interesante!!!. Y qué lugar más extraño!…. “lo que yo desee”

 Continuaban su camino, la niña reflexionaba sobre estas últimas palabras. Recordaba que en muchas ocasiones no había visto cumplidos sus deseos, quizás porque no los pidió de corazón, o quizás porque no tenía claro cuáles eran. En aquel momento decidió comentárselo a sus padres, para que ellos también consiguieran aquello que realmente anhelaban, en vez de preocuparse por no tenerlo.

 Es posible que mi padre esté confundido… a lo mejor puedo conseguir todo lo que deseo…- pensaba la pequeña- Cuando le vea, se lo explicaré, quizás hay algo que no está haciendo bien.

  • Por fin has llegado, tardona!- espetó Juel.
  • ¿Por qué vas siempre tan deprisa? Parece que tú tampoco tienes tiempo-.
  • Yo soy el que tiene todo el tiempo del mundo a pesar de ser veloz gracias a la peculiaridad de mis pies. Pero no estoy seguro de que tú, si lo tengas…. De todas formas, quería enseñarte éste lugar. Mira.- dijo señalando al frente.- y dime que ves.
  • Un lago, el lago de antes… árboles, un bosque muy bonito con….
  • No, no!… mira con los ojos internos, observa lo que aparentemente no se ve… y cuéntame lo que percibes…. Tómate tu tiempo.

 Se hizo el silencio. La pequeña no entendía a qué se refería y se sentía un poco confusa.

  • ¿Ojos internos?, este niño está fatal de la mollera!…. Ésta sí que es buena, ahora tengo ojos dentro de mí!.. ¿dónde estarán?- se preguntaba palpándose la cabeza y el torso. Mientras se esforzaba por concentrarse en la búsqueda de esos “ojos internos”.

 Pero no los encontraba por más que buscaba por su cuerpo. Decidió meditar tal y como había aprendido con sus mayores. Al cabo de unos minutos, notaba un leve movimiento en su interior, exactamente alrededor de su corazón y de su frente. Prinlu le comentaba: “ése, es un lugar muy especial.” Ella no podía sospechar hasta qué punto, pero si intuía que en esa parte del bosque, estaba la luz.

 Mientras, hacía lo que su nuevo amigo le había indicado…. Percibir.”

…. (Continuará)…(te invito a visitar mi “mundo diferente” en esthervaras.com)

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5 comentarios

Archivado bajo crecimiento, crisis. autoayuda, Libros, psicologia, psicoterapia., silencio

5 Respuestas a “La pequeña de los pies descalzos. Un mundo … diferente. Parte VII

  1. Estoy de acuerdo con alfmartmart…es una historia intrigante😄

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  2. Pingback: La pequeña de los pies descalzos. Un mundo … diferente. Parte VII | Dalequedale.com

  3. Esther tu historia cada día me gusta más. Tiene reminiscencias de Lewis Carrol, del libro de Urantia, de la Biblia…célticas…
    Hace días que le estoy dando vueltas a una idea….Ya te la comentaré cuando lo tenga claro.
    Saludos cordiales.

    Le gusta a 1 persona

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