La pequeña de los pies descalzos. Un mundo… diferente. Parte IV

Continuamos en ese Bosque tan especial, contemplando, escuchando, observando, sorprendiéndonos… algo que deberíamos practicar nosotros cada día para aprender y disfrutar más de nuestro presente, y así “conocer y descubrir tu Bosque”, ¿no te parece?.

Mientras lo piensas, dame la mano de tu imaginación, y visualiza en este camino,  las distintas especies que vamos a contemplar. ¿Estas preparad@? 

…”Qué belleza!!!

En el camino, sus ojos disfrutaban de bellísimos prados verdes, con abundante variedad de flores, especialmente rosas perfumadas, mirto y una variedad similar a la flor de loto. Algunas le eran totalmente desconocidas, pero no por ello menos bellas. El bosque estaba habitado por grandes árboles. Abundan los pinos y las encinas, que proporcionaban sombras olorosas. También se veía algún despistado y solitario álamo flotante… Parecían suspendidos por hilos invisibles de las nubes. Otros, de los que no recordaba su nombre,  eran similares a las fotografías que había visto en los libros de naturaleza del colegio.

Vislumbraba pequeños bonsáis, formando graciosas sombrillas, pero ahora gigantescos!!!! Asombroso!!!. En cada uno de ellos, se descolgaban ricos frutos. Su aspecto era muy sabroso. Recordó en ese momento, que no había merendado y su estómago comenzaba a gritar. 

  • ¿Y si como alguno de estos frutos? Se preguntó.- ¿Me pasará algo? ¿Caeré enferma?-

Decidió no hacerlo, aunque su instinto le decía que podía comer sin temor. Hecho que confirmaba su fiel Prinlu. Pero ella resolvió poner su interés en las bellas aves que se encontraba a su paso. Pensó, que distrayendo su atención calmaría su apetito.

En su paseo, se encontró con algunas especies que le resultaban conocidas como los cisnes, los colibríes, las golondrinas, los ruiseñores; y otras, que le sorprendían por su vistosidad como azules palomas, buitres violetas, fabulosos flamingos rosas, águilas de llamativos colores, pequeños y regordetes gorriones rojos y azul turquesa. Las alegres y cantarinas ninfas voladoras de color salmón y perlado, y otras aves de dulce canto que desconocía por completo, pero que formaban una fantástica y relajante música ambiental, acompasada por el tararear de los árboles. Esa música ya la había escuchado antes… era la misma que susurraba Juel cuando se conocieron. De alguna forma era un saludo al espíritu que despertaba.

Este paisaje fascinante, se aderezaba con una gran variedad de perfumes y de aromas frutales, florales y balsámicos Algunos conocidos por Esva, como el arándano, la grosella, la frambuesa, la piña, el plátano, la hiedra, la madreselva, el oloroso jazmín, la magnolia, la lavanda, las rosas…. Casi todos le recordaban a su hogar. Sus padres habitualmente tenían flores en casa y les gustaba encender barritas de incienso. A través de estos aromas la pequeña, se sentía como en casa. Aquí podía por fin, respirar aire puro, sin humos.

 Al poco tiempo, divisó a su nuevo amigo junto al lago. Mientras que se acercaba, contemplaba la dulzura de los rayos solares, que proporcionaban una purpúrea luz sobre las aguas cristalinas. Estaba emocionada ante tanta hermosura.

  • Ojalá mis padres pudieran ver esta maravilla!!.- pensó.- o mejor no, porque seguro que enseguida pensarían en cambiarse de casa…
  • ¿Ya estás aquí?..- interrumpió de pronto la voz de su amigo.
  • Si… ¿por qué has corrido tanto? Casi no puedo seguirte, eres muy rápido.- protestó la pequeña mientras observaba que Juel masticaba algo.
  • ¿Te gusta el paisaje?, es precioso…
  • Sí, es fantástico.- dijo la pequeña mientras no quitaba ojo del alimento que tenía Juel en las manos.
  • ¿Habías visto alguna vez un sitio así?-
  • No – contestaba sin poder quitar los ojos de la comida.
  • Es que tiene hambre y no se atreve a decírtelo.- interrumpió de repente Prinlu.
  • ¿De verdad?- respondió Juel.- ¿Quieres un poco?
  • Prefiero un helado, gracias.
  • No tenemos. Pero te puedo ofrecer este rico manjar.
  • Vale – dijo mirando a Prinlu enfadada por chivata.- ¿Qué estás comiendo?
  • Uvas, creo que vosotros lo llamáis uvas
  • ¿A ver?

…. (Continuará)…(te invito a visitar mi “mundo diferente” en esthervara.com)

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3 comentarios

Archivado bajo crecimiento, crisis. autoayuda, Libros, psicologia, psicoterapia., Reflexiones, silencio

3 Respuestas a “La pequeña de los pies descalzos. Un mundo… diferente. Parte IV

  1. Sigo fascinandome con la lectura!

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  2. Chica cada día me gusta más esta historia…

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